PAGINA DE PSICOLOGIA GENERAL, DEL DESARROLLO Y DEL APRENDIZAJE

DIBUJOS INFANTILES ANALIZADOS DESDE LOWENFELD & LAMBERT BRITTAIN por María Cecilia Anitúa, Fernanda Gallego, Gabriela García y Cynthia Malaspina Agosto de 2001

INTRODUCCIÓN:

Nosotras realizamos este trabajo sobre la evolución del dibujo basándonos en el libro "Desarrollo de la capacidad creadora", de Viktor Lowenfeld y W. Lambert Brittain (Editorial Kapelusz, Buenos Aires, 1993).

Dichos autores consideran el desarrollo artístico del niño como un proceso de organización del pensamiento y de representación del medio; permitiendo de este modo comprender su desarrollo mental.

Las etapas de desarrollo indicadas por Lowenfeld y Brittain no son simplemente etapas del desarrollo artístico, sino que son etapas del esquema de desarrollo total y la producción artística es un índice del mismo.

Para el niño el arte es un medio de expresión. Los niños son seres dinámicos; el arte es para ellos un lenguaje de pensamiento. Un niño ve el mundo en forma diferente y, a medida que crece, su expresión cambia. Cada dibujo refleja los sentimientos, la capacidad intelectual, el desarrollo físico, la aptitud perceptiva, el factor creador implícito, el gusto estético, e incluso el desarrollo social del individuo. En los dibujos se perfilan todas las transformaciones que sufre el niño a medida que crece y se desarrolla.

Los autores indican seis etapas principales en el desarrollo de la capacidad artística en los niños, desde los 2 a los 17 años; las que son paralelas a los estadios del desarrollo intelectual estudiados por Piaget (período sensoriomotor, período preoperacional, operaciones concretas y operaciones formales).

La primera de dichas etapas es la etapa del garabateo, de 2 a 4 años; marcando los comienzos de la autoexpresión. Los garabatos pueden, a su vez, clasificarse en tres categorías principales: el garabateo desordenado, el garabateo controlado y el garabato con nombre.

La segunda etapa es la preesquemática, de los 4 a los 7 años, en la cual el niño hace los primeros intentos de representación, creando conscientemente ciertas formas relacionadas con el mundo que lo rodea.

Luego sigue la etapa esquemática, que comprende a los niños de 7 a 9 años. En esta etapa, después de mucha experimentación el niño llega a formarse un concepto definido del hombre y su ambiente.

La siguiente etapa es la denominada "edad de la pandilla", de 9 a 12 años. El rasgo sobresaliente de esta etapa es el descubrimiento que hace el niño de que es un miembro de una sociedad constituida por sus pares. Se comienza a desarrollar la independencia social respecto de la dominación de los adultos. Otro rasgo característico es el comienzo del realismo en sus dibujos, al ir tomando el niño conciencia de su mundo real, de modo progresivo.

La etapa pseudonaturalista, de 12 a 14 años, marca la edad del razonamiento. Esta etapa indica el fin del arte como actividad espontánea y señala el comienzo de un período de razonamiento en el que el niño se hace cada vez más crítico de sus propias producciones. Se observan intentos de naturalismo que representan la variación del rumbo hacia el modo adulto de la expresión.

La última etapa es el período de decisión, de los 14 a los 17 años. En esta etapa el arte se ha convertido en el producto de un esfuerzo consciente. Mientras que en los niños pequeños el arte es primordialmente una expresión inconsciente del yo; en este período se realiza un aprendizaje voluntario en el arte.

En nuestro trabajo, nosotras tomamos las etapas del garabateo (2 a 4 años), la preesquemática (4 a 7 años), la esquemática (7 a 9 años) y la edad de la pandilla (9 a 12 años). Si bien ubicamos a los niños en una etapa determinada de acuerdo a sus dibujos, comprendemos que estas etapas no se encuentran separadas, sino que se confunden unas con otras, a medida que los chicos reorganizan sus capacidades y se van relacionando con lo que los rodean.

DATOS DE LOS CHICOS:

Priscila, Micaela, Cristian y Brian son primos entre sí; Priscila y Micaela son hermanas. Todos ellos dibujaron, juntos, en la casa de su abuela materna.

Rodrigo hizo los dibujos en la casa de su abuela, donde pasa gran parte del día mientras sus padres trabajan. No estaba totalmente concentrado en los dibujos, ya que al mismo tiempo estaba mirando la televisión.

Al solicitarle que dibujara una persona (dibujo A), Rodrigo graficó a su papá, a su mamá, y al auto familiar. En cuanto al dibujo libre (dibujo B), realizó un auto, una flor, a su papá y se dibujó a él mismo.

Rodrigo; 4 años, 7 meses A Rodrigo; 4 años, 7 meses B

De acuerdo a los dibujos de Rodrigo podemos observar que se encuentra en la etapa preesquemática, ya que en ésta la figura humana se dibuja típicamente con un círculo por cabeza y dos líneas verticales que representan las piernas. Esta representación se denomina "renacuajo" o "cabezón". Este "renacuajo" se tornó más elaborado al incluirle Rodrigo el cuerpo en forma de rectángulo.

Según Lowenfeld y Brittain, en los dibujos y pinturas realizadas a esta edad hay poca relación entre el color elegido y el objeto representado, debido a que el interés se centra en la relación entre el dibujo y el objeto; más que en la relación entre el color y el objeto. Si bien Rodrigo eligió los colores correspondientes para algunos objetos (sol, pasto, cielo, flor); en otros objetos no estableció la relación, como en el caso de los dibujos del padre, madre y él mismo. A su vez, utilizó en su mayoría colores cálidos, lo que podría significar un comportamiento emocional libre, con relaciones afectivas cordiales.

Los autores indican que los objetos en el espacio tienden a estar en un orden caprichoso durante esta etapa. El niño concibe el espacio como relacionado con sí mismo y su propio cuerpo. Esto puede verificarse en la ubicación del papá en el dibujo B, el que parece estar en el aire. Pero no observamos esta característica en otros objetos, e incluso los consideramos bien distribuidos en el espacio total de la hoja

En este dibujo también podemos observar la línea de base (pasto), aunque quizás no tenga el mismo significado que en la etapa esquemática, en la cual simboliza el primer conocimiento consciente del niño de formar parte de su ambiente. Además, en el dibujo B pintó el cielo, que actúa como contraparte de la línea de base.

A su vez podemos ver que el interés por las personas es la base de sus dibujos, incluyéndolas también en su dibujo libre (madre y padre).

Priscila estaba concentrada mientras dibujaba, y decía en voz alta lo que estaba por dibujar; aunque no dirigía el mensaje a alguien en particular.

En el dibujo A hizo una persona, copiándose de su hermana mayor, Micaela (dibujo de la persona). En el B dibujó una nena, un equipo de música y otros garabatos (dibujo libre).

Priscila; 4 años, 5 meses A Priscila; 4 años, 5 meses B

Según estos dibujos, Priscila se encuentra en la etapa del garabateo, en la categoría del garabato con nombre (para establecer la etapa en que se encontraría Priscila no consideramos el dibujo de la persona (A) ya que éste lo hizo copiándose de su hermana de 5 años. Sin embargo esta tendencia a copiar podría reflejar la falta de confianza en su propia capacidad creadora).

Como hizo Priscila, en esta etapa el niño comienza a dar nombre a sus garabatos. Antes de esta etapa el niño se satisfacía con los movimientos que ejecutaba, pero ahora comienza a conectar dichos movimientos con el mundo que la rodea, y dibuja con una intención; indicando así el paso del pensamiento kinestésico al pensamiento imaginativo. Esto puede verse en el hecho de que Priscila dibujó con intención de realizar diferentes objetos, como un equipo de música, por ejemplo.

Priscila distribuyó bien los trazos por toda la página en el dibujo B. Y acompañó el dibujo con la descripción verbal de lo que hacía. A partir que el niño asigna nombres a sus garabatos, como hace Priscila, se tiene una clave definida para interpretar su pensamiento.

Existe una relación directa entre el garabato y la forma en que se relaciona el niño con el ambiente. De acuerdo a esto podemos corroborar que Priscila es una nena extrovertida. Por otro lado no presenta representaciones estereotipadas, lo que implicaría falta de confianza, utilizando estos estereotipos como medida de seguridad.

Comparando a Rodrigo y Priscila quienes tienen la misma edad cronológica, podemos observar que se encuentran en diferentes etapas de desarrollo. Rodrigo se encuentra en la preesquemática, mientras que Priscila, en la del garabateo. Entre los factores que pueden ocasionar esta diferencia, podemos mencionar que Priscila no va al Jardín de Infantes, mientras que Rodrigo sí, siendo un niño probablemente más estimulado que Priscila.

Micaela mientras dibujaba preguntaba constantemente a los adultos si estaba bien lo que hacía.

En el dibujo A hizo una nena cualquiera, la que no representa a nadie de la familia. Y en el B dibujó objetos que se encontraban cerca de ella, como el equipo de música, el televisor, el control remoto, fotos, un reloj.

De acuerdo a los dibujos realizados, y a su edad cronológica, Micaela se encuentra en la etapa preesquemática.

Se pueden observar en los dibujos personas, casas, flores, lo que concuerda con lo que establecen los autores como temas típicos para esta edad.

Micaela; 5 años, 3 meses A Micaela; 5 años, 3 meses B

En cuanto al dibujo de la persona humana, realizó el típico "renacuajo" de esta etapa, ya que realizó un círculo como cabeza y dos líneas verticales que representan las piernas. La representación del "renacuajo" de Micaela cuenta además con el agregado del cuerpo, representado por un cuadrado (e incluyendo un bosquejo de los pies).

Como se ve en los dibujos hechos por ella, hay poca relación entre el color y el objeto, ya que el niño ha comenzado a crear formas conscientemente y son estas formas en sí las que le resultan importantes. Esto se puede ver en la persona naranja y el tallo de la flor azul, o el televisor rojo.

En cuanto al espacio, a primera vista parecería que Micaela ubicó los objetos de modo caprichoso. Sin embargo una observación más detenida nos demuestra que concibe al espacio como aquello que la rodea, al graficar todos los objetos que tenía a su alrededor. Es decir, los objetos aparecerán arriba, abajo, uno junto a otro, en la forma que el niño los comprende. El espacio se concibe como algo que está alrededor del niño. El niño de esta edad comprende al espacio como relacionado primordialmente con sí mismo y su propio cuerpo

Esta incapacidad de relacionar las cosas entre sí en el espacio, como se ve en el dibujo B, indica claramente la inmadurez para cooperar socialmente.

Podemos observar intentos de representaciones en el dibujo B; además hay gran cantidad de detalles, lo que implicaría la conciencia que ella tomó de las cosas que la rodean.

Vanesa hizo los dibujos en su casa, mientras jugaba con su hermana menor, por lo que no estaba totalmente concentrada en lo que hacía.

Esta niña presentó una actitud inesperada para nosotras, ya que al darle las hojas para que dibujase, agarró una hoja sola y la dividió en dos. Esta actitud podría relacionarse con la costumbre que tiene en el colegio de hacer sus dibujos y luego romperlos. Respecto a este tema, Vanesa no dice nada, no da ninguna explicación; y nosotras no quisimos interrogarla puesto que sabemos que está con tratamiento psicopedagógico en el colegio, y temimos perjudicarla. Otro aspecto que nos llamó la atención es que no pintó la casa en el dibujo B.

Vanesa; 8 años,10 meses A y B

De acuerdo a los dibujos, podemos decir que Vanesa se encuentra en la etapa esquemática. Podemos definir al esquema como el concepto al cual llega un niño respecto de un objeto; y que repite continuamente mientras no haya una experiencia intencional que influya sobre él para que lo cambie. Sin embargo, debe diferenciarse el esquema del estereotipo, dado que el primero es flexible y presenta variaciones y desviaciones, mientras que las repeticiones estereotipadas son siempre exactamente iguales.

En los dibujos de Vanesa podemos ver estos esquemas en el sol, la nube y la forma de dibujar la nena. Son esquemas debido a que entre ambos dibujos se ven variaciones, sobre todo de tamaño.

En ambos dibujos podemos observar que utilizó como línea de base el borde inferior de la hoja. Este hecho podría indicar que Vanesa recién está comenzando a utilizar la línea de base. Desde un punto de vista proyectivo, indicaría inseguridad; ya que los individuos inseguros, que padecen de sensaciones de inadaptación, suelen utilizar como línea de base este borde de la hija. Se apoyan en esta parte de la página como si esto representara para ellos una seguridad compensatoria.

Además pintó el cielo, reflejado en la nube y el sol, el que actúa como contraparte del suelo o línea de base. La línea de base es el símbolo del primer conocimiento consciente del niño de formar parte de su ambiente. A veces, un niño que normalmente usa las líneas de base, las omite totalmente. Puede resultar que una experiencia emocional sea tan fuerte que supere la sensación de estar en contacto con el suelo. También podría indicar un escaso contacto con la realidad y el medio.

En el esquema espacial también observamos que el dibujo es bidimensional.

El espacio entre la línea de base y la línea del cielo significa el aire para los niños. También se verifica el uso de las líneas de base en la chimenea dibujada perpendicular al techo de la casa. En este caso la línea del techo sirve como línea de base.

En sus dibujos no incluyó representaciones de tiempo ni espacio.

En cuanto a las variaciones en el esquema entre los dos dibujos de Vanesa, éstas se refieren a la forma de desviación correspondiente a la exageración de partes importantes, en el caso de las manos de la nena en ambos dibujos. El origen de estas desviaciones puede referirse al significado relativo que las manos tengan para Vanesa. La desproporción proviene casi siempre de una experiencia definida, lo que no significa que la experiencia sea necesariamente consciente.

Los autores mencionan que en esta etapa los niños utilizan óvalos, triángulos, círculos, rectángulos o figuras irregulares, para el esquema del cuerpo humano y toda clase de formas para las piernas, brazos y ropa. Esto lo vemos claramente reflejado en los dibujos de las personas hechos por Vanesa. Además cuenta con todas las partes esperables en el dibujo humano a esa edad: ojos, nariz, boca, cuello y cabello. También incluyó símbolos diferentes para los pies y dibujó los dedos de las manos. Incluso dibujó la ropa en lugar del cuerpo.

La misma presencia del esquema, como en el caso de Vanesa, indica que ha dejado de pensar en sí misma como centro del ambiente. El hecho de que Vanesa se dibuje a sí misma en los dos dibujos significa que ha comenzado a verse en relación con otros.

El establecimiento de un color definido para un objeto y su constante repetición,

como ocurre con el sol y la nube en el caso de Vanesa, es un reflejo directo del desarrollo progresivo del proceso intelectual del niño. El niño ha comenzado a desarrollar la capacidad de categorizar, de agrupar cosas en clases y de hacer generalizaciones. Sin embargo esta repetición de esquemas y formas es inconsciente, siendo esto natural en el niño como parte de su proceso de desarrollo.

Cristian realizó los dibujos en su casa, por iniciativa propia, lo que podría significar que él necesitase del dibujo como medio de expresar sus sentimientos. A pesar de todo el movimiento que había a su alrededor él no se distrajo, estando muy concentrado en los dibujos.

Cristian; 8 años, 7 meses A Cristian; 8 años, 7 meses B

Cristian también se encuentra en la etapa esquemática.

No pudimos apreciar en los dibujos de Cristian la presencia de esquemas. En cambio, sí pudimos observar un indicio de línea de base en la chimenea del dibujo B, ya que el techo actúa como línea de base.

Tampoco se observa en los dibujos la línea del cielo.

En cuanto al esquema humano, vemos que falta el cuello y que no incluyó los dedos de las manos. Lo que sí se verifica es la utilización de figuras geométricas para el esquema del cuerpo.

En cuanto al color, Cristian estableció la relación entre el color y el objeto. Y al diferenciar el color de la ropa, de las diversas partes del cuerpo, podría indicar el comienzo de un esquema de color individual.

Comparando los dibujos de Vanesa y Cristian, si bien ambos tienen la misma edad cronológica de 8 años, y se ubicarían en la misma etapa, pudimos observar que difieren en su desarrollo intelectual, el cual es más avanzado en Vanesa. Creemos que la causa de esta diferencia puede deberse a que Cristian nació con una disminución auditiva, que fue incrementándose al no ser tratado debidamente; y a consecuencia de la cual no fue lo suficientemente estimulado, razón por la cual es posible que su desarrollo intelectual se viera obstaculizado (lo cual se refleja en las dificultades que tiene en el colegio).

Brian realizó los dibujos en la casa de sus abuelos, en compañía de sus primos. Se mantuvo concentrado durante la actividad y se mostró bien dispuesto para realizarla.

Brian; 9 años, 6 meses A Brian; 9 años, 6 meses B

Por su edad y por lo reflejado en los dibujos, podríamos ubicarlo en la etapa del comienzo del realismo, en la edad de la "pandilla"; aunque presenta rasgos de la etapa esquemática.

En cuanto al dibujo de la persona humana, en esta etapa ya no se utiliza un esquema generalizado. Ahora para graficar a la persona el niño emplea características vinculadas al sexo, tratando de caracterizar a los niños como niños y a las niñas como niñas.

Respecto a este punto el dibujo de Brian nos desconcertó un poco. él tuvo la intención de dibujar a un "escocés", al que sería correcto dibujarlo con pollera; pero esto no coincide con lo dicho por los autores en lo referente a que suelen dibujar a los nenes con pantalones y a las nenas con vestido o polleras.

Por otro lado no usa sólo líneas geométricas, y cada parte del cuerpo tiene su significado, aún cuando se la saque del conjunto.

Al desarrollar una mayor conciencia visual se van dejando de lado las exageraciones, omisiones u otras desviaciones, pero lo que sí puede ocurrir es que debido al mayor interés que presenta el niño por los detalles, el dibujo parezca distorsionado; lo que de hecho ocurre en la figura humana de Brian, en la que incluso la mano derecha es distinta a la izquierda.

También se manifiestan cierta dureza y formalidad en ambos dibujos de Brian, debido a que está dedicado a caracterizar su ambiente.

En cuanto al color, podríamos decir que Brian todavía establece una rígida relación color-objeto, sin haber refinado aún su sensibilidad visual para apreciar la diferencia entre distintos matices de un mismo color.

Tanto la falta de línea de base en el dibujo A, como la doble línea de base en el B, (las que a su vez están en el medio, sin que haya línea de base debajo de la casa y la flor de la parte inferior), podrían representar el paso de la línea de base única al descubrimiento del plano; descubriendo además que el espacio entre las líneas de base adquiere significado.

El realismo que caracteriza esta etapa se ve reflejado en la representación que hizo Brian de la ubicación de la casa de su abuela, respecto de su propia casa; incluyendo la bifurcación que se presenta en la calle que las separa al llegar a la esquina. Sin embargo este realismo no debe confundirse con naturalismo, en el cual las reacciones o emociones del observador no pueden afectar a lo que ya está. Lo que es real, por el contrario, está firmemente arraigado en las personas.

Otro aspecto que pudimos observar en el dibujo de la figura humana es el sentido crítico que adquieren los chicos acerca de sus propios trabajos, lo que se manifiesta en el primer intento que desechó al ver que estaba , para él, mal hecho.

Si bien Brian presenta características de esta etapa, como las mencionadas, hay otras que aún no se observan en él, como ser la conciencia de la superposición; la extensión hacia abajo de la línea del cielo, hasta lo que al comienzo puede haber sido una línea de base, la cual asume gradualmente el significado de horizonte; la capacidad de manejar objetos simultáneamente y no de ordenarlos solamente sobre una línea; y la percepción de matices.

Del mismo modo, se pueden observar características de la etapa esquemática, como la existencia de esquemas con variaciones, en el caso de la casa y flores del dibujo B.

Por lo tanto, podemos concluir que Brian se encuentra en una etapa de transición entre la etapa esquemática y la del realismo.

CONCLUSIÓN:

Al finalizar este trabajo, y considerando nuestro futuro como docentes, llegamos a la conclusión de lo importante que es para los niños el hecho de dibujar, el cual actúa en ellos como medio de comunicación, y de expresar sus sentimientos de un modo socialmente aceptable.

Por lo tanto no podemos quedarnos simplemente en la superficialidad del dibujo, sino que debemos considerar todo lo que implica el mismo como reflejo del desarrollo integral del niño; sin olvidar además el ambiente en el cual el niño vive y crece, y todos los factores que pueden influir en dicho desarrollo.

En cuanto a nuestras experiencias vividas durante la toma de los dibujos, en primer lugar el tema no fue elegido para responder interrogantes previos, sino que lo elegimos porque nos resultó interesante. Sin embargo, a medida que lo fuimos desarrollando nos surgió la inquietud acerca de cómo algo que es tan importante en el desarrollo de los chicos es, a veces, tomado tan "ligeramente"; y cómo muchas veces el medio que rodea al niño (familia, maestros) coartan su creatividad y expresividad.

Respecto a nuestro encuentro con los chicos, nos acercamos a ellos con la duda acerca de si aceptarían dibujar para nosotras, siendo que no nos conocían profundamente; pero nos sorprendió su absoluta disposición para dibujar. Incluso algunos de ellos, como Cristian, se ofrecieron voluntariamente, sin previo pedido nuestro.

Este hecho nos confirma una vez más la importancia que tiene para los niños el dibujo como medio de expresión y comunicación.



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